El turista desnudo

El turista McDonald’s

Lawrence Osborne, traducción Magdalena Palmer, 320 págs, Gatopardo Ediciones, Barcelona, 2017; 20,95 euros, 9,49 en digital

No ficción. Comentario de Lectura y Cía
Cuando empieza la era del turismo y acaba la de los viajes que Taleb Rifai, secretario general de la OMT ha definido como banales y privilegiados, mientras el turismo es “un derecho humano”, habría que recordarle la cita de Osborne: “La exclusividad para masas, sea en spas o en complejos turísticos en general, se basa en un principio fundamental: hacer que el cliente se crea que está disfrutando en exclusiva de unos placeres propios de la realeza cuando en realidad lo están procesando a toda velocidad por una cinta transportadora levemente hedonista”.

El turismo masificado, irreal, paradójicamente de reality televisivo, invade el mundo y lo banaliza, lo reduce a un presente eterno, falso como un spa, en una dimensión que solo existe en los folletos de los touroperadores más conspicuos. El viaje actual es como la comida rápida: incursiones breves e intensas que no dejan huella, prosigue el autor de un libro que no se debe dejar escapar. Bien escrito por un viajero que desearía dejar de serlo y encontrar algo que no existe, un lugar en el mundo, y que huye de ese indigesto género, las lecturas de viaje, que son o bien aburridas o bien pretenciosas y pomposas o finalmente engoladas y acientíficas.

Para ello recorre el paradigma actual del no lugar, Dubái; las esquivas islas Andamán; el máximo exponente, Tailandia; lo que pudo haber sido y ya no es, Bali; y uno de los últimos reductos donde el título de la obra adquiere su segundo sentido, Papúa Nueva Guinea.

No debemos olvidar que “el término inglés travel, es decir, viaje, es sorprendentemente antiguo. Se remonta a 1375 y deriva del verbo francés travailler, trabajar, que a su vez deriva de la palabra latina tripalium, o triple estaca, que se utilizaba para designar un instrumento de tortura. Por consiguiente, el concepto de viaje nació como algo sumamente desagradable”.

Otras citas que ameritan el subrayado concienzudo de esta obra, tan melancólica como los Tristes Trópicos de Lévi Strauss y tan lúcida como las obras de Margaret Mead, porque “para ser un buen viajero hay que ser antropólogo”. Y claro, tener algún interés más que la comida, las piedras, los museos… y los spas.

“Cuando un puritano de Lonely Planet define un sitio como «sórdido», lo primero que hago es visitarlo”… “Nada resulta tan exasperante como el menosprecio de las guías contemporáneas por los sitios tachados de sórdidos”.

“Lévi-Strauss reconoce que el mundo no es una tesis coherente y, por tanto, ¿por qué debería interpretarse como tal?”

“Viajar nunca es fácil. Los contratiempos y el aburrimiento, los enlaces perdidos y las horas vacías son el precio que hay que pagar para dejar nuestra vida real y entrar en una vida ficticia.”

“El spa se ha convertido, en efecto, en una piedra angular del viaje global y cuenta con una galaxia de marcas que se fusionan fácilmente con otras, sean hoteles, cruceros o complejos turísticos.”

“La exclusividad para masas, sea en spas o en complejos turísticos en general, se basa en un principio fundamental: hacer que el cliente se crea que está disfrutando en exclusiva de unos placeres propios de la realeza cuando en realidad lo están procesando a toda velocidad por una cinta transportadora levemente hedonista.”

Y finalmente,,,

“En cualquier caso, es en los aeropuertos donde siempre hago una última reflexión sobre la vida que he vivido hasta entonces y sobre el lugar desconocido al que me encamino. Si, como yo, sois de los que creen que van a morir cada vez que suben a un avión, seguro que hacéis lo mismo: es como autoadministrarse la extremaunción.”

Comentario de la editorial
El escritor Lawrence Osborne, pese a saber que por muy lejos que uno vaya siempre habrá un tour operator esperándolo, busca un lugar alejado de la civilización en la isla de Papúa Nueva Guinea. Y decide emprender un viaje distinto a cualquier otro: empezando por uno de los destinos más contaminados de la Tierra, como el Dubái que los jeques están transformando en un inmenso parque temático, las islas Andamán, semiderruidas por el tsunami y en proceso de reconstrucción como las nuevas Maldivas, Tailandia, vista como una enorme ciudad de la salud y del fitness, para concluir en una inmensa isla entre cielos verdes, ríos enrojecidos y volcanes en erupción, donde Osborne se encontrará desnudo y feliz en medio de una orgía tribal, no sin antes haber sabido transmitir al lector su irresistible manía de viajar a todas partes, en un mundo que estamos transformando en una terrible caricatura de nuestras propias fantasías. Lawrence Osborne disecciona las ciudades con la precisión de un cirujano y nos muestra sus tripas como nadie ha sido capaz de hacerlo hasta ahora.

El autor

Lawrence Osborne nació en Inglaterra. Estudió lenguas modernas en Cambridge y Harvard.

Vivió en París diez años, ciudad donde escribió su primera novela, Ania Malina (1986), y también el libro de viajes Paris Dreambook (1990). Posteriormente llevó una vida nómada; vivió en Nueva York, México, Estambul y Bangkok, ciudad esta última donde reside en la actualidad.

Es autor de la colección de ensayos The Poisoned Embrace (1993) y del libro de memorias Bangkok Days (2009). Lawrence Osborne colabora habitualmente en el New York Times Magazine. Escribe también para la edición internacional de Newsweek.
Más información Lawreence Osborne.net

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Trilogía Lehane, una historia de violencia

Comentario de Lectura & Cía

Cualquier otro día, RBA Serie negra, Barcelona, 2010,  736 páginas, traducción de Carlos Milla e Isabel Ferrer, 5,65 euros, 6,64 en digital.

Vivir de noche, RBA, Barcelona, 2013, 476 páginas, traducción de Ramón de España, 18 euros, 6,64 en digital.

Ese mundo desaparecido, Salamandra, Barcelona 2017, 352 páginas, traducción Enrique de Hériz,  18 euros, 12,34 en digital.

Irlandeses metidos a policías nada más llegar, italianos anarquistas, anglosajones, masones, hugonotes… un melting pot que llegó a las costas del este huyendo del hambre, del miedo, de las persecuciones y de las guerras para continuar esa historia de violencia que es la historia de América, con sus nativos diezmados y reducidos a reservas y casinos polvorientos junto a las carreteras, con su historia y su cultura rotas.

Luego llega la Ley Seca, la gran matrona de los gánsteres y las mafias y al calor de la prohibición y del dinero fácil con incalculables beneficios todos se matan, unos contra otros, policías irlandeses corruptos contra mafiosos italianos, holandeses o judíos  todo muy bien retratado en Cualquier otro día, quizá el más social de la trilogía, y con víctimas colaterales como Sacco y Vancetti.

El segundo de la trilogía , Vivir de noche, cambia Boston por las inmediaciones de Miami, donde asistimos al final de la Ley Seca y a la aparición de Cuba en escena y los conflictos raciales con negros mestizos y mulatos en el punto de mira de los supremacistas blancos. Aun así es un libro mediocre, falto de chispa y del fogonazo inicial de la primera. Tampoco ayuda mucho el efecto boomerang que trae consigo la flojísima película protagonizada por Ben Affleck Cara de palo que sin embargo dirigió con acierto a su brillante hermano menor, -siempre los pequeños somos los más esforzados-, Casey, que bordó el personaje del mismo autor, el detective Patrick Kinsey, en Adiós pequeña adiós.

La tercera, Ese mundo desaparecido, quizá sea la de más altura literaria con Joe Coughlin retirado a un papel en segundo plano de consigliere de los italianos en virtud a sus dudas sobre la mafia, los gánsteres y la violencia y  lo que está haciendo, y donde, por supuesto y como buen irlandés, -los irlandeses están acostumbrados siempre a que todo salga mal-, su católico sentido de culpa y el destino lo acaban alcanzando.

Más conocido por Mystic River o por la neogótica y fallida Shutter Island, Dennis Lehane ha trazado un fresco verosímil de Estados Unidos, donde los Kennedy llegaron a la presidencia merced a sus relaciones con el alcohol de contrabando y la mafia del sindicato de transporte y el actual presidente Trump, hijo espurio del Ku Klux Klan no es más que un producto genuino de un país que se ahoga en violencia dentro y que impone a sangre y fuego su modelo fuera de sus fronteras. Un país que vive en permanente estado de estrés postraumático.

 

 

El autor

Dennis Lehane nació en un barrio particularmente conflictivo de Boston, Dorchester, el más joven de cinco hermanos pertenecientes a una familia de origen irlandés. Descubrió su vocación como escritor en el Eckerd College, un centro universitario en Tampa Bay (Florida), y más tarde realizó un curso de escritura creativa en la Universidad Florida International de Miami.

Debutó en 1994 con Un trago antes de la guerra, donde introdujo a la pareja de detectives privados compuesta por Patrick Kenzie y Angela Gennaro. Después de un paréntesis de doce años, resucitó a la pareja en un sexto título de la serie, La última causa perdida (Moonlight Mileen el título original, extraído de una canción de los Rolling Stones de los que el autor es un rendido admirador).

La ficha en pdf: Lehane, la trilogía

La forma de las ruinas

la-forma-de-las-ruinasColombia, manual de uso
Juan Gabriel Vásquez, Editorial Alfaguara, Barcelona 2016,
554 pág, 18,90 €, 11,99 en edición digital

Ficción (sic) Comentario de Lectura y Cía
El país que habla el castellano más hermoso, mucho más que
el de la metrópoli bastardeado por los neologismos, los barbarismo y un spanglish de analfabetos, tiene un elenco de escritores descomunal, cobijados en parte a la sombra de Gabo: Alvaro Mutis, Fernando Vallejo, Héctor Abad Faciolince… y claro, Juan Gabriel Vasquez, el que nos ocupa.

Gran parte del mérito lo tienen esas tierras violentamente
salvajes, de la montaña al Caribe, de las selvas a los cafetales
y de allí a las plantaciones de coca, donde la violencia se ha sembrado con contumacia por parte de propios pero también de extraños como la iglesia católica o la United Fruit, tanto
monta.

El libro de Vasquez transita sobre todo por el asesinato de Rafael Uribe Uribe y cómo no, por el de Jorge Eliécer Gaitan, el que propició el primer bogotazo, ambos liberales de las fuerzas del progreso, perpetrados por sicarios a las órdenes del conservadurismo católico que lleva sumiendo al país en 200 años de guerra civil.

Aquí sabemos de esas cosas y ahora que parece que el país se enfila a una paz inestable, es más oportuno que nunca atisbar la ruina de las cosas, del planeta, de esa cohorte de monos
que es la humanidad sumida en un planeta menor, como bien le gusta señalar a Stephen Hawking.

Un verdadero disfrute en el fondo y en la forma, que quizá habría sido bueno aligerar en algunas páginas, excesivamente prolijas en detalles conspiranoicos.

Comentario de la editorial
“Las teorías de la conspiración son como enredaderas, Vásquez. Se agarran de lo que sea para subir y siguen subiendo hasta que no se les quite lo que las sostiene.”

En el año 2014, Carlos Carballo es arrestado por intentar robar de un museo el traje de paño de Jorge Eliécer Gaitán, líder político asesinado en Bogotá en 1948. Carballo es un hombre atormentado que busca señales para desentrañar los misterios de un pasado que lo obsesiona. Pero nadie, ni siquiera sus amigos más cercanos, sospecha las razones
profundas de su obsesión.

¿Qué conecta los asesinatos de Jorge Eliécer Gaitán, cuya muerte partió en dos la historia de Colombia, y de John F. Kennedy? ¿De qué forma puede un crimen ocurrido en 1914,
el del senador liberal colombiano Rafael Uribe Uribe, marcar la vida de un hombre en el siglo XXI? Para Carballo todo está conectado, y las coincidencias no existen. Tras un encuentro
fortuito con este hombre misterioso, el escritor Juan Gabriel Vásquez se ve obligado a internarse en los secretos de una vida ajena, al tiempo que se enfrenta a los momentos más
oscuros del pasado colombiano.

Una lectura compulsiva, tan bella y honda como apasionante, y una indagación magistral en las verdades inciertas de un país que no acaba de conocerse.

jg-vasquezEl autor
Juan Gabriel Vásquez (Bogotá, 1973) es autor de la colección de relatos Los amantes de Todos los Santos y de las novelas Los informantes, Historia secreta de Costaguana (Premio Qwerty en Barcelona y Premio Fundación Libros & Letras en Bogotá), El ruido de las cosas al caer (Premio Alfaguara 2011, English Pen Award 2012, Premio Gregor von Rezzori 2013, IMPAC Dublin Literary Award 2014) y Las reputaciones (Premio Real Academia Española 2014 y Premio Arzobispo Juan de San Clemente 2014 ).

Sus libros se han publicado en 26 lenguas y más de 40 países. La forma de las ruinas es su
quinta novela.

La ficha en pdf: La-forma-de-las-ruinas

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En el café de los existencialistas

portadaLa imaginación al poder. Y este libro también

En el café de los existencialistas. Sarah Bakewell, Traducción Ana Herrera, Editorial Ariel, Barcelona 2016, 528 págs, 22,90 €, 13, 99 en digital.

“Ambos eran individualistas, ambos iban a contracorriente por naturaleza, dedicados a poner incómoda a la gente. Ambos debían de resultar insoportables para pasar más de unas pocas horas con ellos.”

La filosofía no está de moda, pero no siempre fue así. En los durísimos tiempos de entreguerras ─que todavía no han concluido, ahora que los idiotas se enseñorean de la Tierra─, había un puñado de intelectuales dispuestos a demostrar con su pensamiento y su vida que la fenomenología, el existencialismo, las artes, el feminismo, el anticolonialismo y demás golosinas del espíritu servían para entender el mundo, tener muchas y variadas relaciones sexuales, polemizar, bailar jazz, asistir al Mayo Francés desde platea, hacer el mejor cine de la historia de la mano de Terrence Malick y que una pareja herméticamente abierta acabara enterrada uno al lado del otro.

Todo eso nos lo cuenta de forma brillantísima Sarah Bakewell mezclando con mucho arte
biografía, historia, filosofía y ciencias sociales. Una autora a la que habrá que seguir.

Pasen y lean. A Kierkegaard, Husserl, al errático Heidegger, a Marleau Ponty y Ryamond Aron. Y por supuesto a los grandes invitados al festín, Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir… Y al resto de figurantes, Boris Vian, Terrence Malik o Albert Camus.

Imprescindible, atrévanse a leerlo, atrévanse a pensar y a disfrutar de la vida sin televisión.

Comentario de la editorial
La autora de Cómo vivir. Una vida con Montaigne vuelve con un apasionante retrato de una época y un lugar en los que la filosofía, la sensualidad y la rebeldía iban siempre de la mano.

París, 1933: tres amigos están reunidos tomando cócteles de albaricoque en el bar Bec-de-Gaz, en la calle Montparnasse. Son tres jóvenes, Jean-Paul-Sartre, Simone de Beauvoir y Raymond Aron, compañero filósofo que les tienta con un nuevo marco conceptual aparecido en Berlín, la «fenomenología». «¿Sabéis? —les dice— ¡si eres fenomenólogo, puedes hablar de este cóctel y hacer filosofía con él!»

Esa sencilla frase puso en marcha un nuevo movimiento que inspiró a Sartre a integrar la fenomenología con su propia sensibilidad francesa humanística, y crear un enfoque filosófico completamente nuevo inspirado en los temas de la libertad radical, el ser auténtico y el activismo político. Ese movimiento arrasaría en los clubes de jazz y cafés de la Rive Gauche, y luego llegaría a todo el mundo, conociéndose como «existencialismo».

Si en Cómo vivir. Una vida con Montaigne Sarah Bakewell nos deleitó con un libro eminentemente filosófico, este es un libro de corte histórico. Entretejiendo biografía y filosofía, es un relato épico de encuentros apasionados y una investigación vital sobre lo que tienen que ofrecernos los existencialistas hoy en día. Porque la historia del existencialismo es la historia misma de un siglo xx, y nuestro mundo de libertades e igualdad y las instituciones que se erigieron tras el fin de la segunda guerra mundial, son fruto del debate de ideas que los protagonistas del libro mantuvieron desde los años veinte hasta los sesenta, el periodo que comprende este libro.

sarah-bakewellLa autora
Sarah Bakewell, nació en Bournemouth Inglaterra, estudió filosofía en la Universidad de Essex y trabajó durante diez años como curadora de libros antiguos en la Wellcome Library de Londres antes de dedicarse en cuerpo y alma a la escritura en 2002. Ahora enseña escritura creativa en la City  University y en la Open University. Ha publicado también en Ariel Cómo vivir. Una vida con Montaigne.

La ficha en pdf: Existencialistas

Leer el primer capítulo En_el_cafe_de_los_existencialistas

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A pesar de tus ojos

PortadaAlto, erguido y solo

A pesar de sus ojos, Javier Egea, Editorial Esdrújula, Granada, 2016, 152 págs, 12,50€ (IVA incluido), 2,95 en digital.

Poesía. Comentario de Lectura y Cía
Uno de los poetas malditos de esta tierra cainita en que se fusila poetas junto a banderilleros anarquistas, todos penando por las cunetas hasta el olvido final, o quizá para combatir una ciudad bipolar como Granada que ha dejado también por sus esquinas a grandes dramaturgos rotos como Martín Recuerda o poetas que hablan de su primera hostia como Javier, ese muerto que aún nos duele tanto…

Arcipreste fatal, me hostiaste en vano.
A los bellos infiernos me condeno
mientras disfruto el mundo a manos llenas.

Autor de un libro excelso como esta antología A pesar de tus ojos para que las nuevas generaciones recuperen un poeta en el momento en que se debe leer poesía, es decir, siendo joven y paseando erguido y solo, aunque sea con años de retraso. Leer a un marinero en tierra que se fue a la Isleta del Moro en Cabo de Gata a escribir Troppo Mare, uno de de esos libros que nos suenan sin haberlos leído, prestos a versos que juegan con las olas…

Pero es tarde en la orilla.
Los escollos
amurallan los últimos deseos
y es tarde en la Bahía para el que yace y sueña,
para el que se quedó del lado de la piedra

Y los que lo hemos leído con retraso, como siempre se ha leído en este país de dictaduras roñosas y obispales jabalíes en las poltronas, al filo de los años amarillos y esperando la mano de nieve, suscribiríamos

…busqué fotos, recortes de aquellos años bellos
y todo era perdido y amarillo
y no quedaba nadie.

En esta primavera han aparecido como siempre los vencejos, primero sobre el cuarto de mis hermanos mayores al que me asomaba de niño antes de emprender el viaje del verano, para más tarde verlos anidar en la junta del edificio que lindaba con la ventana de la cocina, donde mi gata se volvía loca con sus cabriolas. Efectivamente ya nada ni nadie vuelve, nada florece entre las ruinas, es tarde, vámonos, pronto, porque seguimos huidos…

Tú que todo lo sabes
sabrás que regresaron los vencejos
y no han reconocido los aleros ni el patio
y parecieron locos sobre tantas ruinas

Comentario de la editorial
La obra del poeta granadino Javier Egea (1952-1999) empieza a recuperar por fin el lugar privilegiado que merece dentro de la poesía española contemporánea, tras años de incomprensible y vergonzoso silenciamiento historiográfico y bibliográfico que acabó arrinconándola en un segundo plano de la escena literaria. La presente antología pretende sumarse a la recuperación y reivindicación de su figura seleccionando los cincuenta
poemas más representativos de su autor, desde sus libros juveniles hasta sus poemarios de madurez, sin olvidar una pequeña muestra del conjunto de poemas inéditos publicados tras su muerte. Se trata de un poeta incómodo e inclasificable que sin duda retará a los buenos lectores por su dominio de la escritura poética, la coherencia de su trayectoria personal y la lección imperecedera de sus versos.

Javier EgeaEl autor
Javier Egea (Granada, 29 de abril 1952- 29 de julio 1999), está considerado uno de los poetas españoles más importantes de finales del siglo XX. Fue uno de los padres del movimiento poético La otra sentimentalidad junto con Luis García Montero y Álvaro Salvador. Consiguió, entre otros premios literarios, el «Antonio González de Lama» de la Diputación de León en el año 1984, por su libro Troppo Mare y el «Premio Hispanoamericano de poesía Juan Ramón Jiménez» en 1982, por Paseo de los Tristes.

Publicó pocos pero selectos libros de poesía: Serena luz del viento (1974), A boca de parir (1976), Troppo Mare (1984), Paseo de los tristes (1982), Argentina 78 (1983), y Raro de Luna (1990), así como algunos en colaboración, como La otra sentimentalidad (1983), libro constituyente del movimiento poético así denominado, o El manifiesto albertista (1982), junto a Luis García Montero, que ambos leyeron en presencia del poeta gaditano, a quien tanto admiraba.

La ficha en PDF Javier Egea Antología

Leer un fragmento A-pesar-de-sus-ojos_empieza-a-leer

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La historia prohibida del Sáhara español

El gran chantaje

PortadaLa historia prohibida del Sáhara español, Tomás Bárbulo, Editorial Destino, Barcelona 2002, (edición puesta al día en 2011), 368 págs, 12,34 euros en digital, agotado en papel.

No Ficción. Comentario de Lectura y Cía
No hay mayor ventaja que ser un país estratégico. Que se lo pregunten en estos días a Turquía que juega a voluntad con los  refugiados de las guerras neocoloniales en Oriente Medio.

El antiguo rey de Marruecos, Hassan II, era un experto dalang de marionetas, el que las hace bailar en el teatro indonesio de sombras, el wayang, y ejecutó una jugada maestra en vísperas de la muerte del dictador español, la Marcha Verde.

Siempre ha estado jugando a lo mismo, en parte por su amenaza nada velada de recuperar Ceuta y Melilla, o lanzando miles de pateras, ya entonces o ahora si no se hace lo que el nuevo monarca alauita quiere. Y por si acaso, tiene en la manga el arma definitiva, el radicalismo terrorista islámico del que se reclama muro contenedor.

De esos polvos nacen estos lodos que hoy acampan en Tinduf, los refugiados menos de moda del mundo, el pueblo saharaui. A pesar de que la ONU, -Ban Ki Moon acaba de certificarlo para ganarse el odio eterno de Marruecos-, tenga muy clara la ocupación ilegal del territorio de la RASD y el derecho a la autodeterminación y a un referéndum a celebrar con todas las garantías internacionales.

El resto del mundo mira para otro lado, amparado como siempre en la desfachatez de Estados Unidos que tira la piedra, en Irak, Siria, Marruecos, Indonesia etc… y luego esconde la mano bajo la presidencia de Obama.

Un libro excelentemente documentado por el periodista Tomás Bárbulo que viene a recordarnos uno de los episodios más lacerantes de la historia general de la infamia.

Y del ridículo y bochorno de España como potencia colonial, sólo al nivel de la Bélgica del rey Leopoldo, pero en chusco. Eso que ahora llaman la Marca España.

Comentario de la editorial
Hace treinta y cinco años que dejó de ser la provincia número 53 de España, pero el incierto futuro de ese territorio y sus gentes continúa despertando una especial emoción en nuestro país, por encima de ideologías políticas y de intereses económicos, como demuestra las
pasiones levantadas por la huelga de hambre de la activista Aminetu Haidar, a la que el libro dedica un nuevo capítulo.

La historia prohibida del Sáhara Español ofrece una visión inédita sobre las razones de dicho sentimiento de hermandad, fundamentada en la investigación de medio centenar de documentos clasificados como secretos y numerosas entrevistas. El resultado es una apasionante historia de heroísmo, crímenes, amistad, traiciones, dinero e intereses políticos, en la que se enfrentan reyes, presidentes, primeros ministros y simples pastores.

Sus retratos íntimos, sus conversaciones privadas, sus actos ocultos, reconstruidos con todo detalle, ofrecen, entre otros temas esenciales, la clave de las relaciones de España con las naciones del Magreb.

El autor
Tomás Bárbulo

Tomás Bárbulo es periodista de El País, diario para el que ha cubierto el conflicto del Sáhara, del que es profundo conocedor. Nacido en A Coruña en 1958, se trasladó muy pronto a Sidi Ifni, donde vivió hasta  la entrega del territorio a Marruecos, en 1969.
A partir de ese año residió en El Aaiún, hasta la Marcha Verde. Desde entonces ha viajado con asiduidad a Marruecos, Túnez, Argelia y el Sáhara Occidental. Ha sido fundador de Expansión, La Gaceta de los Negocios y El Sol, subdirector del diario Claro y colaborador de varias publicaciones nacionales y extranjeras.

La ficha en PDF: La historia prohibida del Sáhara

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Número cero

Terror y miserias del Cuarto Poder

Número ceroNúmero Cero. Umberto Eco. Traducción de Helena Lozano. Lumen. Barcelona, 2015. 224 páginas. 20,90 euros, 11,99 en digital.

Ficción. Comentario de Lectura y Cía
Hoy en día en que las redacciones digitales y los periódicos virtuales están al alcance de cualquiera con unos miles de euros, el último libro de Umberto Eco, Número cero, ofrece una parábola precisa, más viva que nunca.

Se trata de crear un periódico virtual, que nunca pasará del número cero, para chantajear, influir, intoxicar y manipular a los poderes del estado hasta conseguir un lugar entre ellos.

Es decir, periodismo puro y duro realizado con un puñado de periodistas baratos, perdón por la redundancia, en estos días en que ya solo trabajan becarios y editores, de la forma más económica, indolora e higiénica, es decir no apareciendo nunca en los kioscos.

Pero en un país de la Europa meridional más bufa como es Italia, la corrupción y los servicios secretos, ─sobre todo estadounidenses, que articularon la Operación Gladio desde la posguerra para impedir que los comunistas se hicieran con el poder─, planean sobre toda la política, y Eco fantasea con la muerte de un doble de Mussolini con el auténtico escondido en Argentina, ¿dónde si no?, la muerte de Andreotti, los atentados fascistas de Piazza Fontana o la estación de Bolonia, la muerte del Papa Lucini, la P2, el Banco Ambrosiano, Tangentopoli, el Papa polaco…

Y al fondo el Commendatore, trasunto del Il Cavaliere, Silvio Berlusconi, el mascarón de proa de esa Italia eterna, ribeteada por el protagonista, Braggadocio, que recuerda de lejos al loco más cuerdo de las letras españolas, el detective sin nombre escapado del psiquiátrico inventado por Eduardo Mendoza.

Toda una lección de periodismo con sus dosieres, sus escándalos falsos, practicando el arte de la manipulación política, la difamación y la calumnia al servicio de los intereses más turbios. Y todo antes de que se inventaran las tertulias de destrucción masiva.

Comentario de la editorial
«Los perdedores y los autodidactas siempre saben mucho más que los ganadores. Si quieres ganar, tienes que concentrarte en un solo objetivo, y más te vale no perder el tiempo en saber más: el placer de la erudición está reservado a los perdedores.»

Con estas credenciales se nos presenta Colonna, el protagonista de Número Cero, que en abril de 1992, a sus cincuenta años, recibe una extraña propuesta de un tal Simei: va a convertirse en redactor jefe de Domani, un diario que se adelantará a los acontecimientos a base de suposiciones y mucha imaginación, sin reparar casi en el límite que separa la verdad de la mentira, y chantajeando de paso a las altas esferas del poder.

El hombre, que hasta la fecha ha malvivido como documentalista y en palabras de su ex mujer es un perdedor compulsivo, acepta el reto a cambio de una cantidad considerable de dinero, y arranca la aventura. Reunidos en un despacho confortable, Colonna y otros seis colegas preparan el Número Cero, la edición anticipada del nuevo periódico, indagando en archivos que esconden los secretos ocultos de la CIA, del Vaticano y de la vida de Mussolini.
Todo parece ir sobre ruedas hasta que un cadáver tendido en una callejuela de Milán y un amor discreto cambian el destino de nuestro héroe y el modo en que sus lectores vamos a mirar la realidad, o lo que queda de ella.

Umbero-EcoEl autor
Umberto Eco, nacido en Alessandria, Piamonte, en 1932, es actualmente titular de la Cátedra de Semiótica de la Universidad de Bolonia y director de la Escuela Superior de Estudios Humanísticos en la misma institución. Ha desarrollado su actividad docente en las universidades de Turín, Florencia y Milán, y ha dado asimismo cursos en varias universidades de Estados Unidos y de América Latina.

Brillante semiólogo con una vastísima obra escrita y escritor ha conocido el éxito universal con El Nombre de la Rosa, El Péndulo de Foucault y El cementerio de Praga, obras todas poliédricas y simbólicas, que suelen bucear en mundos secretos y ocultos aunque estén a la vista de todos.

La ficha en PDF: Número cero

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